Educar desde la infancia para tener buenos hábitos nutricionales

Educar desde la infancia para tener buenos hábitos nutricionales

Más allá de los nutrientes, ¿sabías que la educación nutricional empieza desde el embarazo? Y que ya, desde muy pequeños, ¿podemos estar inculcando a nuestros peques hábitos de alimentación saludable?

Las propiedades de los mordedores Lolaletost fomentan los buenos hábitos de alimentación y vida saludables ya desde bien pequeños, debido a que ponen en contacto a los más peques de casa con alimentos, ¡incluso antes de que éstos empiecen a comer! Son estrategias que pueden ayudarnos a inculcar una alimentación saludable desde muy pequeños, como también el hecho de que nos vean comer a los papis, aunque ellos no coman aun. Voy a contarte un poco más sobre la educación nutricional durante las primeras etapas de la vida.

Educación nutricional desde el embarazo

Lo que coma la mamá durante el embarazo y durante la lactancia materna llega en forma de diferentes sabores al bebé e influirá más adelante en la adquisición de sus preferencias y rechazos alimentarios.

A partir de la semana 20 de gestación, las papilas gustativas del bebé ya están desarrolladas del todo y va a poder notar los sabores de lo que la mamá coma. A través de la placenta, lo que la mamá ingiere va a llegar al bebé a través del líquido amniótico y el pequeño lo va a poder saborear. A pesar de que el líquido amniótico tiene un ligero sabor salado, el feto será capaz de identificar muchos de los diferentes sabores y de reaccionar frente a ellos.

Así que, se ha visto que, según cómo de variada sea y los alimentos que incorpore la dieta de la mamá durante el segundo y tercer trimestres del embarazo, esto va a influir en las preferencias del niño en el momento de introducir la alimentación complementaria.

Educación nutricional desde la lactancia

Todo esto también es muy importante durante la lactancia materna. Lo que la madre tome durante la lactancia afectará al sabor de su leche y a lo que el bebé aprecie a través de ella, por eso hay que seguir comiendo saludable.

Además, una diferencia respecto al embarazo, es que la lactancia es una manera más intensa aún de exponer al bebé a un gran rango de sabores y aromas. Al estar fuera del útero, otro sentido que entra en juego es el olfato, que, unido al sentido del gusto, hará que la percepción sea más intensa. Del mismo modo, las partículas del sabor están generalmente vehiculizadas en la grasa y son transportadas en la leche materna, permitiendo al bebé estar en un contacto más directo con las propiedades organolépticas de los alimentos que ingiere su madre.

Educación nutricional desde la infancia

Los adultos debemos dar ejemplo a los más pequeños. Esto es fundamental para la educación de nuestros hijos, también en la mesa, a la hora de comer y en todo lo relacionado con el ámbito de la alimentación.

¿Sabes cuál es la clave del éxito para promocionar el consumo de alimentos saludables en el hogar? ¿Cómo conseguir que los niños/as tengan una buena relación con la comida? El binomio más eficaz para que coman saludablemente nuestros hijos es dar ejemplo y tener alimentos sanos en casa (de la misma forma que no tener a su alcance en casa alimentos insanos). Este es el único “método” con base científica para conseguir que los niños y niñas terminen alimentándose de forma saludable.

Algunos consejos básicos de alimentación infantil:

  • Planificar un menú familiar basado en alimentos saludables.
  • Hacer las mismas preparaciones culinarias para toda la familia, con pequeñas adaptaciones si es necesario.
  • Proporcionar un ambiente tranquilo y relajado a la hora de comer.
  • Mientras comemos, es importante no distraernos con pantallas como la televisión o el móvil en vez de centrarnos en el acto de comer y de supervisar nuestros hijos mientras comen, sobre todo cuando todavía son muy pequeños.
  • Permitir al niño que coma sin ayuda y a su propio ritmo.
  • Sentarse a comer con el resto de la familia.
  • Y, como adultos, lógicamente, dar ejemplo y tener alimentos saludables en el hogar.

Estos juguetes de caucho natural de Lolaletost son ideales para todo ello. No solo por la alta calidad del producto como mordedores para los dientes de los más pequeños de casa, sino también porque con ellos ya empezamos a ponerlos en contacto con “alimentos” y ya empezamos a trabajar la educación nutricional.

Laia Rovira
laiarovira@lolaletost.com
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